lunes, 5 de abril de 2010

Verano resumen 2010: Un molido necesario

Se ha marchado un verano que nunca llegó a Patagonia, un periodo estival que solo en contadas ocasiones nos engaño con un tibio sol. Pese a ello, igual quedará en nuestra memoria el recuerdo fresco de algunas escaladas, que esperamos, se puedan seguir repitiendo a lo largo del año en esta tierra ignota.

Cerro Mackay, Muralla China, Ensenada y El Maitenal se han convertido en las salas de clases donde hemos dado rienda suelta a nuestro mejor esfuerzo sobre el conglomerado, la caliza o una versión “china” del granito, luchando contra los miedos y las limitaciones propias de esta dura disciplina, pero haciendo de ello una ganancia a todas luces.


Los compañeros de escalada han sido muchos, cada uno aportando y entregando lo mejor de su experiencia y buena onda en un clima inmerso en la camaradería y un entusiasmo a toda prueba. Puedo mencionar aquí a “honorables” de la farándula roquera local, tales como: Pablo, Daniel, Franco, Cristian, Manuel, Armando, etc.


Por ahora solo queda seguir “apretando”, aprendiendo y disfrutando de la escalada deportiva previo al ansiado periodo invernal, que si dios quiere, nos tendrá de vuelta en la montaña dentro de poco. El otro día pensaba, “mientras más voy a la roca, más extraño la montaña”, ello sin desmerecer lo atractivo de la danza vertical.



Quiero incorporar en este breve resumen de verano, imágenes de un trekking realizado a la cumbre del cerro Cinchao cuando transcurría el mes de febrero, en lo que resulto ser una muy linda actividad que no puede quedar en el anonimato. ¡¡Saludos y buenas cumbres!!

viernes, 26 de febrero de 2010

Mas vale tarde que nunca: "El Maitenal"

Por fin salio el sol y partimos. Habíamos planeado ir a escalar (o intentar hacerlo) a El Maitenal, un sector muy emergente de escalada y relativamente nuevo en la zona, ubicado en las cercanías de Puerto Ibáñez. La primera sorpresa del viaje estuvo a cargo del salto del Río Ibáñez, un torrente de película que nos recuerda la magnificencia de estas tierras.

Las rutas, que van desde el 5.7 al 12, se encuentran en el predio de un alemán que cobra 1.500 la noche p/p. El lugar es limpio, existen baños habilitados y reina la buena onda (venden cerveza artesanal, pan amasado, pizzas y hasta carne). Acá levantamos nuestro campamento el día sábado a media tarde.

Rápidamente nos fuimos a escalar. Calentamos en una ruta deportiva escuela (5.8) y más tarde nos trasladamos a la que se convertiría en la ruta regalona, El Llaki (5.10a/b). Ahí comenzamos todos a apretar hasta que nos pillo la noche. Todos punteamos progresando más de lo esperado, sin embargo, quedaría tarea pendiente para el otro día.


El domingo la actividad comenzó pasadas las 10:00 hrs. La iniciamos escalando en top una ruta que andaba por el 5.9 con 2 secciones bastante complicadas. La ruta un tanto sucia y de roca mas bien abrasiva nos dejo bastante magullados, pero el show debía continuar.

Volvimos al Llaki (5.10a/b) para jugarnos nuestra opción. Trabajando mucho la ruta quedé bajo la cadena que marcaba el final, una suerte de fisura con pocos agarres me negó la cadena luego de un par de mini-vuelos. Definitivamente hay que seguir hincándole el diente al Llaki.

Lo siguiente fue “Un 28 de Marzo”, un 5.10c que punteó Daniel y que topeamos los aprendices. Ruta larga, bastante dura pero viable. Alcance la cadena luego de dar jugo en un par de pasos. Subida media “trucha” pero todo sirve. Aproveche de retirar la reunión y descolgarme de la cadena para practicar la maniobra.


Por último, terminamos la jornada con “La Polola Pelua”, un duro 5.11b que bien se merecía Daniel por su paciencia y buenos concejos. Estuvo a punto de encadenarla, pero no queda duda de que ya será suya (con o sin pelos).

A continuación, dejo uno de los topos que circulan en el sector, el cual representa solo una parte de las rutas disponibles, y más abajo, una imagen muy representativa de la belleza y la paz que guarda este prístino lugar.


miércoles, 20 de enero de 2010

Deportiva en Ensenada: "apretar o volar"

Fue el turno de Ensenada, sector de escalada con varias rutas equipadas, algunas de bastante dificultad con más de algún techo por ahí. Sin embargo, nuestro objetivo carecía de ambición ya que apelaba al aprendizaje, y nuestros problemas sobre la roca no excederían el 5.9d.


La primera ruta fue la más compleja, Franco punteó y luego fue el turno de Claudio y mío (lo aprendices) en la misma modalidad. Subimos apretando a “mango”, cada cual con sus aprehensiones y temores, pero disfrutando al fin y al cabo. Todos sacamos la ruta, aunque en mi caso aplique más de un paso “trucho” con tintes artificiales.


Como siempre el ambiente fue de lo mejor, un paisaje de “aquellos” bajo un día amenazante, algo a lo que ya estamos acostumbrados. También fuimos acompañados por dos bellas damas que animaron la jornada, pero que quedaron en deuda con el cafecito y las sopaipillas.


Recuperamos el material y fuimos por otra ruta que alguna vez visite con mi amigo Hernán Calvis hace un par de años, cuando le juré a la roca hacer oídos sordos a su llamado. Listos en su base Franco me aseguró y equipe la ruta sin problemas hasta la cadena.


Caía la tarde en Patagonia y nosotros poco a poco comenzábamos a alejar nuestras humanidades de la pared. Con el recuerdo fresco de una buena tarde de escalada y brazos “apopellados” cerramos la jornada “diurna”, la nocturna es parte de otra historia.


No hay detención, más solo caminantes, jóvenes de la vida impuesta, constructores de mil relatos. Amordazados por el aire van sus almas sin bandera, genuinos tripulantes libertarios, avanzando sobre el globo inexacto...Alturasur.