viernes, 10 de agosto de 2007

Cerro Peine: Paraíso de la VII Región

La belleza de los cerros en invierno es una invitación a lugares maravillosos. En esta época del año definitivamente el “tamaño no importa”.

Desconocía completamente el mundo montañoso de la VII region, y el cerro Peine de 2.450 mts., lucia como una fantástica opción, que además contaba con un buen acceso y locomoción pública. Partimos el invierno del 2005.

Accedimos a Vilches Alto y luego a la reserva Altos de Lircay. Pasamos por CONAF y continuamos por un sendero desconocido que poco a poco nos fue guiando hacia lo alto.

Antes de salir del bosque la nieve cubrió la ruta, alcanzando el límite de la vegetación solo con el “olfato”. Nuestra ruta era a través de laguna el Alto. Ascendimos por una sutil ladera hasta observar el portezuelo que lleva hacia la laguna.


Avanzamos por una pendiente algo expuesta con los últimos rayos del sol y nos ubicamos en el angosto portezuelo justo cuando el sol se ponía, increíble panorama.



Desde ahí bajamos casi a ciegas y ubicamos nuestro campamento junto a la laguna congelada, rezando por no estar acampando sobre ella.

Al día siguiente partimos a la cumbre, siempre sobre laderas sin complicaciones y buena nieve. Llegamos a un gran filo que tenía una vista muy amplia en todas direcciones. Progresamos satisfechos de poder recibir el sol en aquel paraje de ensueño ascendiendo decididos.


Poco antes de la cumbre descendimos unos metros para volver a subir, un par de metros y estábamos en la cumbre del cerro Peine, disfrutando de una vista sobrecogedora, con el volcán Descabezado Grande y cerro Azul hacia el este.


Mas tarde descendimos al campamento, desarmamos y volvimos a alcanzar el portezuelo. Bajamos rápido y alcanzamos el último bus hacia la civilización.



Retornamos contentos, pensando en los múltiples objetivos que nos ofrece esta hermosa zona, a la que sin duda alguna, debemos regresar.

martes, 7 de agosto de 2007

La Montaña en Movimiento: Video!

Claro esta, la montaña no es dura ni rígida, mas bien posee una atracción viva y latente, se escapa de entre los cuerpos inertes para decirnos “yo estoy aquí”, y vuelve a quedar quieta en su abrazo eterno con los hombres.

Son palabras que nacen cuando pienso en la movilidad de la montaña. A pesar de su apariencia rigida, la montaña esta llena de vida, es inquieta y nos inquieta.


En este foto video incluí algunos conceptos que me parece, son intrinsicos a la vida de montaña, palabras que eventualmente podrian ayudar a construir un mapa del perfil montañero.

domingo, 5 de agosto de 2007

Mi primera vez en "El Morado Resort"

No conocíamos el Morado, el mítico valle del morado y su cerro homónimo, solo sabíamos que era un lugar increíble y bien accesible.

Junio del 2006 y partimos. Entre los objetivos de la salida se encontraba practicar algo de anclajes, progresión y rescates, por lo que fuimos varios días.

Entendiamos que había poca nieve, eso hasta el día anterior a nuestra llegada, pues cayo mas de 60 cm. en 24 horas. El camino entubo muy pesado, nieve blanda a lo largo de un trayecto que no es nada corto desde Baños Morales.


La belleza del lugar nos motivo siempre y caminamos duro. El primer día acampamos a los pies del mítico cerro Arenas, que nos ofrecia su imponente cara sur.


El segundo día continuamos sin pausa por la nieve onda, solos en un valle que parecía de otro mundo. Luego de unas 5 o 6 horas detuvimos la marcha y acampamos nuevamente, esta vez en las laderas del cerro Unión, a 1 hora de nuestro objetivo, el Morado y todo su despliegue escénico, montañas, hielo, nieve y magia.

Al fin el tercer día llegamos al corazón del Morado, su laguna congelada, su glaciar colgante y una montaña preciosa que nos amedrentaba con más de alguna avalancha. Estábamos ahí, felices y contentos, disfrutando.



Lo que vino fue internarnos en el glaciar, ver algo de anclajes en hielo, progresión encordados, reír e impregnarnos de la mística invernal que todo lo llenaba en esos momentos.





Regresamos al campamento muy tarde, hambrientos, pensando ya en el plan del día siguiente, que de seguro, les contare en una nueva historia…