sábado, 4 de septiembre de 2010

Otra cara de los altares ¡¡como olvidarlos!!

Aprovechando un día despejado mientras viajaba entre Santiago y Balmaceda, tomé la maquina fotográfica y me abalancé sobre la ventana del avión con nostalgia. Allá estaban ellas, blancas, radiantes y eternas, dominando el irresistible paisaje cordillerano. A continuación, una pequeña reseña sobre la experiencia que viví en las montañas que pude retratar.

Volcán Antuco. Cumbre en julio del 2003. Mi primer volcán invernal, una maravilla que fue clave para abalanzarme sobre estos sucesivos sueños que se tejen en las alturas.

Sierra Velluda. Intento en octubre del 2005. Uno de los primeros desafíos que me demando una mayor cuota de técnica. Un lugar imponente y bello. Nos faltaron 80 metros para la cumbre que no alcanzamos por lo avanzando del día y la gran cantidad de gente que se junto en la montura que divide las cumbres norte y sur.

Volcán Tolhuaca. Cumbre en noviembre del 2004. Ascenso en dos días primaverales muy tranquilo. Un paisaje de araucarias sobrecogedor y una cumbre limpia y silenciosa donde me di el gusto de dormitar durante 15 minutos. Vista privilegiada a los demás colosos de la Araucanía.

Volcán Lonquimay. Varias cumbres en distintas épocas del año. Rutas sureste y sur. Un volcán escuela difícil de olvidar, muy afable con sus visitantes. También realizamos una travesía circular invernal a este macizo, dos días con pernoctación en cueva de nieve, buenísimo. Un cerro accesible y muy estético.

Sierra Nevada. Cumbres en la primavera del 2004 y 2007. Ascensos por ruta normal filo norte y variante oeste, esta última muy interesante. La sierra también ha constituido el escenario para encuentros de montaña, trekking y otras hierbas. Un lugar lleno de sorpresas y cosas por hacer.

Volcán Llaima. Varias cumbres en distintas épocas del año. Otro clásico muy bonito que resulta muy interesante para poner a prueba algunas capacidades. Los atardeceres desde su gran plateau principal son increíbles, el mejor lugar para disfrutar del ocaso. También ha sido escenario de instrucciones y paseos.

Volcán Villarrica. Varias cumbres en distintas épocas del año. Cerro muy visitado pero no menos hermoso, en el se siente el pulso de la tierra. Nada mejor que un buen villarricaso. También lugar de prácticas de escaladas en hielo (cara sur) y oficina de muchos amigos que posibilitan el sueño de mucha gente guiando.

Volcanes Mocho-Choshuenco. Cumbres en las primaveras del 2006 y 2008 respectivamente. Un gran escenario con varias alternativas. Hermoso glaciar, muy particular en su forma. El Choshuenco demanda un mayor desafío técnico, pero de todas formas accesible. Excelentes vistas, sobre todo a los lagos circundantes.

Volcán Puyehue. Cumbre en primavera del 2008, cerro tranquilo y relajado. Muy lindas vistas, ideal para aquellos que se están iniciando. El cráter es fenomenal, una caldera sacada de un parque jurasico. El refugio a los pies de su cara sur facilita aun más la tarea. Preveer ir con buen clima.

Volcán Casablanca. Cumbre en septiembre del 2006. El cerro me sorprendió, mucho frío, viento y nieve, finalmente en la noche se despejo y el cerro nos mostró un escenario maravilloso. Linda y tranquila cumbre, 100% recomendable pese a su baja altura. Nunca subestimar una montaña, menos en condiciones invernales.

Volcán Puntiagudo. Cumbre en septiembre del 2008. Un sueño hecho realidad, montaña llena de historias, muy estética y celosa. Su torreón final extremadamente aéreo y hermoso. Un cerro de largo aliento difícil de olvidar, las mejores fiestas patrias que recuerde, aunque haya tenido que cambiar las empanadas por “chewi” y la chicha por jugo isotónico.

Monte Tronador. Cumbre Argentina en febrero del 2008. Precioso cerro de grandes dimensiones, imposible no querer subirlo. Probablemente las grietas mas grandes y profundas que he visto. De dificultad moderada, el Tronador siempre dejara un bello recuerdo donde no faltaran las milanesas con su buena Quilmes. Los mosquitos casi me matan en la subida por el bosque.


jueves, 12 de agosto de 2010

Actualidad: Ice Fest Patagónico y algo Más

Se venia el 1er Ice Fest Patagónico en cascadas de hielo natural, y no podíamos faltar a la cita. Una vez mas partimos rumbo al portezuelo Ibáñez con la idea de acampar, vivir la experiencia y disfrutar del ambiente montañero que congregó en torno a esta actividad de 2 días.

Al amanecer del día domingo partimos a probar una ruta del sector que se veía corta pero interesante, todo con la idea de repasar las técnicas de escalada en hielo. Con KZ y el Sr. Medina conformábamos el equipo de aquella mañana que nos regalo una entretenida actividad previo a lo que seria la competencia pasado el medio día.

Progresamos por las primeras ramplas de una canaleta hasta detenernos al inicio del hielo. Acá montamos una reunión e inicie la escalada que se prolongo a lo largo de 60 metros. El hielo estaba irregular pero se podía proteger con “cierta decencia”. La pendiente promediaba los 50º grados con algunos resaltes algo más inclinados

Montada la reunión subieron mis compañeros, en lo que resultó ser una perfecta mañana, muy fría pero hermosa como tantas otras jornadas que nos regala la montaña. Ahí estábamos, compartiendo, dejando fluir la pasión por esta a veces incomprendida actividad que nos llena el alma y regocija el espíritu.


KZ encabezó el segundo largo, algo más corto, hasta que salimos a la seguridad de una suave ladera de nieve. El calentamiento estaba listo, solo restaba descender y trasladarnos hasta la cascada del 1er Ice Fest. Patagónico y ver la posibilidad de participar. En poco tiempo alcanzamos el sector de la competencia.


Aquel día domingo se desarrollaba la categoría “experto” con 6 participantes, mientras que el sábado la competencia había contemplado la categoría “intermedio”, que tubo 15 entusiastas escaladores. Sin pensarlo mucho me inscribí y participé con el compromiso de cancelar los 15 mil pesos de inscripción a la brevedad.

Mi participación fue penalizada con 30 segundos adicionales, por causas que explicaré mas adelante, sin embargo mi animo continuó intacto, ya que para mi la idea era participar y contribuir a esta notable velada de dos días, que logro encender el espíritu invernal y deportivo de un numero importante de ayseninos que se dieron cita. Obtuve el 2do lugar en categoría “Experto”.

Agradezco al Club Andino Patagónico de Coyhaique por la iniciativa y organización de la actividad. Sencillamente fue un gusto compartir y conocer a otros montañeros, entre ellos el destacado andinista nacional, Felipe Gonzáles Donoso. El día lunes se cerró la jornada con las premiaciones y una charla del maestro Claudio Lucero, desde luego la foto no podía faltar. ¡¡Saludos y buenas cumbres!!


martes, 3 de agosto de 2010

Hielo de Fusión: Una Cascada Patagónica 2.0

Esta vez me propuse no “dar la lata” e invitarlos a disfrutar inmediatamente de un par de imágenes de nuestra última salida al hielo, específicamente a la cascada principal del sector Portezuelo Ibáñez. Esta vez los contertulios fueron Orlando y Cristian, con quienes disfrutamos de un excelente día en un ambiente que nos ofreció más nieve que en la visita anterior.

Luego de acceder a la base de la cascada intenté ascender por una bonita linea para instalar el anclaje, tentativa que terminó a medio camino por las escasas posibilidades de proteger como corresponde.

Luego de perder el tiempo intentando subir por una linea "simpatica" para montar el anclaje, retomamos el camino "normal" que ofrece mucho ambiente.

Cristian "chamán" Urra, en una de sus clásicas perfomance patagónicas. Un pelo de la cola para uno de los buenos amigos que me ha brindado esta ¿tierra?

Durante las maniobras de rappel, luego de instalar el anclaje correspondiente. ¿Me habrá quedado firme del desgraciado? mmmm...

Una bella imágen que retrata este "cascadón" casi en toda su magnitud. En las alturas mister "Urra", deseando llegar sin novedad a la "seguridad" de la planicie.

Comenzando mi segunda escalada de la tarde. Esta vez buscaría hacer camino por el sector derecho de la cascada. Hielo frágil y quebradiso, frio intenso, ¡felicidad total!

Alcanzando "la meta" o a pocos metros de terminar la ruta. A esas alturas las manos son las que más reclaman, escasea la sensibilidad.

En la fotografía las lineas de escalada que hemos desarrollado hasta ahora en el sector. Destacar que las condiciones del hielo y de estas rutas pueden cambiar drásticamente de un día a otro.

Bonus track. Imágen de los torreones cumbreros del Cerro 1798, el cual ascendimos en mayo pasado, visto desde el sector del coliseo. Para ser más preciso señalé la cumbre principal.