jueves, 15 de noviembre de 2007

Travesía Invernal: Provincia - San Ramón

A pesar de la mala calidad, y de las pocas fotos que tengo (mal escaneadas), opte por subir el tema para que no se pierda en el baul de los recuerdos, y de paso me auto-ayudo a refrescar la memoria, sobre uno de los primeros pasos que di en la zona central.

Junio del 2004. Conformamos un grupo numeroso y fuimos por esta clasica travesia, pactada a 3 dias. El ascenso desde el puente Ñilhue al Provincia fue duro, con equipo completo y un dia particularmente soleado. Luego de varias horas de arduo caminar arribamos a la cumbre (2.750 mts.), la noche ya habia caido integramente, por lo que fuimos rapidamente al lugar establecido para acampar, pasadito la cumbre sobre una planicie.


Luego de la merecida cena nos fuimos a dormir placidamente, el cuerpo lo necesitaba. Muy temprano el segundo dia fuimos por las fotos cumbreras y nos dispusimos a continuar con la travesia.


El dia estubo de lujo, no habia nieve en exceso y la vista era sobrecogedora. El Plomo, La Paloma, Tupungato y otros grandes del Cajon del Maipo se lucian en la lejania invitando a soñar.


Subimos y bajamos diversos lomajes, pasando tambien por el conocido Morro del Tambor. Luego de varias horas, al atardecer, arribamos al segundo y ultimo objetivo de la travesia, la cumbre del San Ramón (3.253 mts.).


Satisfechos, comenzamos a levantar el campamento en la misma cumbre. Estaba muy ventoso y frio, pero la puesta de sol era de pelicula. Comimos, hidratamos y a dormir, acompañados por un viento que azoto toda la noche.


Como se torno costumbre, sacamos las fotos cumbreras al dia siguiente, con la llegada de un nuevo dia radiante. Arreglamos nuestras cosas, y serca del medio dia comenzamos el descenso. No fue una bajada trivial, fueron varias horas hasta alcanzar la comodidad del mini bus que nos esperaba al final del camino. Habian sido 3 dias de lujo, 2 cumbres y muchos nuevos amigos. Comenzo mi viaje de regreso al sur...

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Actualidad: El Emblemático Cº Morado

Hace más de 1 año que daba vueltas en mi cabeza la idea de subir el Morado, un clásico a todas luces, que alcanza los 4.647 mts. Principios de Noviembre era la fecha perfecta, tenia el tiempo y aun me quedaba cupo para pedir un avance en efectivo…plop!

Me contacte con algunos miembros del Club Andino Alberto Hurtado y partí rumbo a la zona central, con la ilusión de poder concretar uno de los tantos sueños que cobijamos los montañistas.


Día 1. Luego de viajar durante la noche a Santiago partimos rumbo al Cajón del Maipo. Dejamos el vehiculo un poco antes del Choribulder y caminamos rumbo a la laguna del Morado. Fueron un poco más de 4 horas muy tranquilas en un día bastante nuboso, hasta que alcanzamos la base de la montaña.

Día 2. Partimos rumbo al campo alto. La subida fue siempre por una pendiente bastante fuerte, a través de los clásicos canalones que desfilan por la cara este del cerro.


A medio camino, la ruta tuerce a la izquierda por un canalón mas angosto que alcanza los 50º en su salida. Superado esto avanzamos un poco más y alcanzamos la planicie del glaciar superior, con el colgante a un costado. Arriba estaba nuboso y comenzaba a plumillar.


Hicimos unas terrazas, levantamos las carpas y a descansar, luego de 5 horas de subida. Tristemente cuando introducía el equipo de campamento en la carpa, mi saco “escapo” pendiente abajo, perdiéndose bajo el glaciar colgante. Me esperaba una noche horrendamente fría a 4.100 mts. sobre un glaciar.


Día 3. Sin poder concretar el sueño por el frío, comenzamos las maniobras para atacar la cumbre muy temprano, sin embargo esperando algo de luz, partimos cerca de las 06.00 am. Hicimos la larga travesía en una mañana muy fría. Pasamos un sector muy agrietado y nos pusimos bajo la cumbre norte.


De ahí en adelante la nieve estuvo muy blanda. Agotados llegamos al paso de hielo, un tramo muy empinado de hielo cristal cuya calidad es pésima. Aquí aseguramos al primero quien instalo una cuerda fija para que luego subiera el resto de forma mas rápida, expedita y segura.


Finalmente nos abalanzamos sobre los últimos metros que se hicieron muy largos y duros, accedimos a un aéreo y expuesto filo para finalmente encontrarnos bajo el torreón cumbrero. Muy agotados, trepamos los últimos metros por roca inestable y accedimos a la ansiada cumbre del Morado!!


El clima estaba poco prometedor, sin embargo nos dimos un breve tiempo para disfrutar y comenzamos el descenso al campamento. Regresamos a las carpas agotados y hambrientos.


En este tramo pude divisar mi saco sobre unos requeríos bajo el glaciar colgante, por lo que con mis ultimas fuerzas fui solo a su rescate, asegurándome una noche mas calida, increíble!

Día 4. El día amaneció hermoso y despejado, era hora de bajar. Descendimos sobre las abruptas laderas, haciendo rapel en el tramo de la canaleta que lleva al campo alto, todos menos yo, que me decidí a desescalar ya que me sentía confiado para hacerlo.



Al fin pusimos los pies junto a la laguna, lo mas expuesto había pasado, y solo quedaba un trekking hasta el vehiculo. Mas tarde arribamos a Santiago y finalmente me embarque rumbo a Temuco, destruido, pero feliz de haber abrazado un objetivo largamente soñado.

sábado, 20 de octubre de 2007

Nevados de Sollipulli: Cumbre y Travesía

“El complejo montañoso – volcánico, Nevados de Sollipulli, se encuentra asentado entre las comunas de Melipeuco y Curarrehue, en la región de la Araucanía, una de las zonas volcánicas más activas del planeta.

El Volcán Sollipulli, que alcanza los 2.282 metros sobre el nivel del mar, se caracteriza por el enorme glaciar que cubre su cráter cuya superficie promedia los 15 km2. El espesor promedio del hielo que habita su caldera es de 200 mts., alcanzando en su centro 650 mts. de hielo milenario”.

Con esa descripción era imposible no inventar un viaje a este lugar. La idea era alcanzar el borde del cráter y completar una travesía al interior del mismo, y así lo hicimos.


Desde el Eco-camp (complejo turístico) iniciamos la marcha a través de un bello y colorido bosque otoñal en abril de este año. Superada la vegetación remontamos un gran escorial, siempre subiendo, en dirección al borde del cráter. Al cabo de unas horas alcanzamos la parte más alta, pero todavía quedaba descender un último tramo para luego volver a subir y alcanzar el ansiado borde.


El panorama siempre es atractivo, y se inmortaliza con la primera vista al enorme casquete de hielo que cubre el cráter. Habíamos alcanzado el borde y la vista era soberbia, ahora, había que meterse al hielo…



Descendimos sobre el cráter, nos encordamos por precaución y comenzamos la travesía. Nuestra dirección fue siempre en sentido nor-este / sur-oste. El avance fue muy atractivo y rápido, mientras nos adentrábamos en el cráter. Cuando ya casi completábamos las 7 horas desde nuestra partida en el Eco-camp, decidimos levantar nuestro campamento.



El atardecer estuvo de película, parecía otro mundo. Un glaciar perfecto que bautizé como “el campo de hielo de los pobres”. Ahí estábamos, mientras los colores de la tarde caían sobre nuestros hombros. La noche estubo clara, iluminada, increíble.



Decidimos iniciar la travesía de madrugada aprovechando la luz de luna. Nos abalanzamos sobre la noche y continuamos camino hasta el otro extremo, el cual solo pudimos ver poco antes de alcanzarlo, producto de que se encuentra algo mas bajo que la media del cráter. Al fin, remontamos una pendiente y pisamos tierra, eran alrededor de las 4.00 a.m., habíamos conseguido el objetivo!!

Levantamos un pequeño monolito en el extremo y sur-oeste, y comenzamos el retorno, siempre bajo la luz de la luna. Llegamos a la carpa pasadas las 6 a.m., por lo cual decidimos dormir un par de horas.

La mañana estubo también de lujo. Abandonamos el cráter saliendo por una ruta de interesante pendiente sobre nieve y roca, hasta alcanzar nuevamente el borde mas concurrido del cráter (una suerte de cumbre).

Satisfechos, regresamos a casa pensando en la hermosa travesía que ofrece este lugar, y lo afortunados que habíamos sido de poder contar con las condiciones adecuadas para poder realizarla.