sábado, 4 de agosto de 2007

Un pequeño gigante: Vn. Casablanca

El Casablanca (1.990 mts.) es un destino tremendamente estético, ubicado en el corazón de la décima region. Pese a su poca altura, en invierno alcanza enormes proporciones escénicas, y manifiesta también, toda su rudeza con nevadas, vientos y un frió poco tolerable. Al menos esa fue nuestra experiencia.

Iniciamos el viaje rumbo a Osorno y luego al centro de ski Antillanca. Septiembre del 2006, todo absolutamente nevado e incluso esa misma mañana no paraba de nevar. A pesar de ello, el pronóstico era alentador, por lo que no nos detubimos. Iniciamos la marcha rumbo al macizo bajo un suave plumillaje.


El panorama era increíble, enormes laderas nevadas de formas caprichosas lo rodeaban todo, y la majestuosidad del volcán Casablanca el fondo coronaba el encuadre. El paraíso del Randonee pensé! y continuamos la marcha.


Rodeamos el cráter Raihuen por la izquierda a pocos metros de unas bellas cornisas, y al cabo de unas horas nos detuvimos en una planicie que parecía un buen lugar para acampar. Aquí recibimos una granizada inesperada, pero pronto despejo y comenzó la batalla contra el frío.



Solo estábamos a poco más de 1.000 mts. de altitud, y el frió a las 18:00 hrs. bajaba de los -7, a lo que se sumo un viento que azoto toda la noche, “Casablanca, un pequeño gigante”.


Luego de una noche poco benevolente, amaneció y había que iniciar el ataque a cumbre. Lo hicimos algo tarde, pues el viento impidió salir más temprano. A buen paso y sobre nieve dura progresamos rápido y en forma directa. A lo lejos iban apareciendo un mosaico de volcanes, Osorno, Puntiagudo, Puyehue, que increíble era todo!


Alcanzamos el borde del cráter, rodeamos por la izquierda, y nos detuvimos en la pequeña casita de lata que corona el punto mas alto, la cumbre! Ahí estábamos, admirando la naturaleza circundante, la majestuosidad del monte Tronador y el cerro Pantojo hacia el este, el Puntiagudo se dejaba querer y el Puyehue nos extendía una invitación a sus laderas, este año quizá…este año!



Descendimos contentos y agradecidos de haber tenido las condiciones ideales para desarrollar esta nueva aventura. Gracias Casablanca, un pequeño gigante!

jueves, 2 de agosto de 2007

Un clásico de la Octava: Sierra Velluda

Octubre del 2005. Los pasajes esta vez indicaron VIII region. Que subir en aquellas hermosas latitudes? Partimos rumbo a la Sierra Velluda, un verdadero clásico de los andes del sur, que con mas de 3.500 mts. se yergue imponente junto al volcán Antuco.

Iniciamos el viaje una cordada de 3 personas. Tomamos el equipo necesario y partimos. Solo tuvimos locomoción publica hasta el poblado de Abanico, desde ese lugar iniciamos la dura caminata.

Accedimos a la sierra vía la meseta de los zorros, remontando pronunciadas laderas hasta alcanzar un lugar conocido como el rió de lava. Fueron varios kilómetros en dirección al portezuelo que une los macizos Antuco y Sierra sobre un irregular escorial. Alrededor de las 19:00 nos detuvimos y concluimos el primer día, esperanzados.



El segundo día partimos a media mañana para acceder al campo alto. Primero alcanzamos el portezuelo y luego, a traves de un filo con pasos algo expuestos, las laderas glaciadas de la Sierra Velluda.



Fue un largo y duro día, algo nuboso, hasta detener la marcha en Siberia, un perfecto glaciar con una vista soberbia. Estábamos contentos y animados. En este lugar compartimos campamento con un grupo de 5 personas que venían desde Los Ángeles, subiendo por Los Barros.


La madrugada del tercer día entubo extremadamente ventosa, impidiéndonos salir antes de las 6 como estaba planeado, lo que mas tarde nos pasaría la cuenta. Recién a eso de las 7 u 8 nos fue posible progresar hacia la canaleta oeste. Aquí superamos la rimaya que da la bienvenida al canalón y comenzamos el empinado ascenso, por una pendiente promedio de 50º.



La canaleta termina en una suerte de pequeña repisa donde descansamos. Desde este bello pero expuesto lugar fue necesario poner un pasamanos hasta el portezuelo que separa las cumbre norte y sur de la sierra, donde se forma una pequeña montura.

Este portezuelo es un lugar soberbio, ubicado a poco mas de 3.500 mts, posee una caída hacia el este increíble, y da inicio al filo que con solo 70 mts. de desnivel, nos dejaría en la cumbre.


Lamentablemente por lo avanzado de la hora, consecuencia de una salida a cumbre tardía, por la colaboración hecha con el segundo grupo que subía, el cual ocupo parte de nuestro material, y por la posibilidad de generar un cuello de botella muy peligroso camino a la cumbre, decidimos bajar, satisfechos pero no felices.


Descendimos rapeleando varios largos sobre una nieve muy mala (no use antiboots y se formaban peligrosos suecos), lo que nos mantuvo mucho tiempo expuestos, sin embargo logramos bajar sin novedad.


El mismo dia bajamos hasta el campamento base, llegamos de noche muy agotados. Recien el cuarto dia descendimos hasta Los Angeles y luego a Temuco. Quedo una breve tarea pendiente, volveremos!

miércoles, 1 de agosto de 2007

Cerro Chacaya: Rapido y Solitario

Llevabamos varios dias visitando la zona del morado al interior del Cajon del Maipo. El clima nos habia acompañado y estabamos satisfechos. El invierno aun no era tan duro, estabamos a principios de julio del 2006 y la nieve estaba a una cota de unos 2.400 mts.


Acomodados en las intalaciones de Conaf, donde nos cedieron parte un galpon generosamente, aguardamos la ultima noche en el sector de Baños Morales. Regresabamos a Santiago al dia siguiente, a eso de las 18:00 hrs.

Que hacer en ese breve tiempo? Sin pensarlo 2 veces decidi partir de madrugada a la cumbre del cerro Chacaya. Con poco mas de 2.800 mts., es una pintoresca montaña muy accesible.

Inicie mi marcha en solitario a eso de las 06:00 am., internandome poco a poco en la quebrada de morales. Gradualmente me acerque al cerro bajo un cielo permanentemente amenazante hasta alcanzar el limite de la nieve. Continue mi ascenso sobre nieve blanda y alcance el famoso canalon de dicho cerro.


Muy bonito y con algo de cornizas en su parte superior, fui ganando altura hasta alcanzar el gran filo que serpentea a lo largo del cajon. La ruta continua rodeando una ladera por la derecha, entre piedrecillas y manchones de nieve, hasta salir sobre un hermoso filo nevado que acaba en la cumbre.


Camine a paso ligero los ultimos metros, y alcanze la cima del cerro Chacaya! el viento, el frio y la soledad habian sido mis complices en esta ascension.


Fueron solo 3 horas de marcha a paso firme hasta la cumbre de este maciso que permite contemplar algunas de las grandes moles que esconde la zona central.