miércoles, 24 de septiembre de 2008

El sueño de Hermann Hess: Vn. Puntiagudo

Corría el año 1937. Hess y Roth pisaban por primera vez la cumbre del Vn. Puntiagudo (2.493 mts.), lo más alto del coloso había sido conquistado, y con ello se iniciaba una modesta saga de ascensos que irán creando mitos y realidades.

Su delicada figura esconde verticales y aéreos tramos que hacen soñar a cualquier montañista que cuente con un mínimo de imaginación. En Septiembre del 2008 nos jugamos nuestra opción e iniciamos el largo camino hacia la arista infinita.


Comenzamos la aproximación en medio de la tarde, surcando un maltratado y húmedo sendero que serpenteaba en medio de un denso bosque decorado con helechos, quilas y formidables alerces. Sin encontrar un lugar apropiado para acampar decidimos pernoctar sobre un pequeño claro del bosque, mirando las estrellas, al abrigo de su inmaculada sombra afilada.


El segundo día continuamos nuestra marcha rumbo al campamento definitivo. Dejamos el bosque y comenzamos a remontar un estero de aguas cristalinas, siempre ascendiendo, siempre rumbo a lo más alto de un sector muy poco visitado. Dejamos los últimos arbustos para adentrarnos en las blancas laderas que esconce esta zona montañosa.

Cerca de las 15:00 hrs. ubicamos el sector de campamento, lo que nos daba tiempo suficiente para descansar, alimentarnos e hidratar, previo a lo que estimábamos, seria una larga y extenuante jornada a la cumbre del mítico Vn. Puntiagudo. Nos fuimos a dormir esperanzados, no sin antes detenernos a mirar por última vez la silueta de la implacable dama blanca.


A las 05.00 estábamos caminando en dirección al torreón, la noche era perfecta, nada de viento y un cielo despejado, éramos solo nosotros y la obsesión de Herman Hess, nadie más. Los primeros rayos del sol comenzaron su carrera por ascender, tiñendo de colores cálidos un blanco panorama de hielo y nieve que todo lo inundaba.


Finalmente nos detuvimos a sus pies, en su base. Ahí estaba, sólido, implacable, llamándonos a un desafío que no evadimos. Comenzamos la escalada con prudencia, animados, sorteando las primeras pendientes que lucían abruptas pero cómodas de doblegar. La ruta que ascendía directa nos condujo a primer paso delicado, una pared de unos 8 mts., muy vertical y de pésimo hielo coliflor.



Luego de superar el escollo nos detuvimos sobre un gran descanso donde evaluamos la ruta. Continuamos por la derecha decididos, ascendiendo por empinadas ramplas hasta el cielo. Superado los 2 primeros tercios del torreón vino el paso más critico, una travesía muy expuesta y aérea que bautizamos como “El Paso de los Perros”. La acometimos con prudencia, depositando toda nuestra confianza en el compañero de cordada, mientras visualizábamos bajo nuestros pies una eterna caída de varios cientos de metros, que declinaba en el corazón de la gran montaña.



Llevábamos 10 horas de actividad hasta que nos situamos bajo la cumbre, bajo el sueño de Hess y de muchas generaciones, que tal como nosotros, habían luchado por conquistar el celoso mirador, al altar más exótico y complejo de la Región de los lagos.

Una aérea escalada de 10 mts. y 75 grados de inclinación nos dejaba en lo mas alto de su historia, en una diminuta cumbre que había demandado lo mejor de nuestro esfuerzo, de nuestra obstinación y porfía. Abrazos, fotos y a descender.

La bajada fue larga y delicada, tanto que nos alcanzó la noche transformando el vacío en un abismo embriagador, insondable, pero había que seguir descendiendo. Luego de algunos rapeles y desescaladas respiramos tranquilos en la base del torreón, una hora mas de descenso y arribamos al campamento a eso de las 01.00 am., luego de 20 horas non-stop, hambrientos y deshidratados, pero extremadamente felices de haber podido izar nuestros cuerpos en el origen de las leyendas, en el origen de un sueño que se cumplió por primera vez, hace mas de 70 años.

Integrantes de la salida: Marcia Gutierrez, Geyson Millar, Jorge Carrillo, Miguel Pezo y Marco Poblete, miembros del club de montaña regional http://www.perrosdelosandes.cl/

5 comentarios:

claudio dijo...

Buena Marco, que gran eventura compadre. Esperaba tu relato. Me hubiese gustado tanto haberlos acompañado y haber documentado todo con mi filmadora desde la base del torreon. Pero ya vendrá otra oportunidad.

Un abrazo.

Claudio L.

Marmaduque dijo...

Hola
me llamo camilo Hornauer y quiero contactarme contigo para intercambiar alguna informacion de la hermosa ascencion al puntiagudo....ah FELICITACIONES!!
chornauer@gmail.com
Espero tu contacto y gracias!!
Camilo

Nicolas José dijo...

compadre felicitaciones por el puntiagudo!! que cerro mas precioso y el lugar en el que está ubicado increíble. Me gustaría saber como llegar, me dijeron que sale una micro de osorno a las 12:30 hacia el rupanco. ¿Qué dice la micro (hacia donde se dirige) como para saber distinguirla? Me dicen que llega hasta un pueblo pero no aparece en el mapa ni en el google earth. Si me pudieses mandar la ruta desde el google earth (hecho en paint) te estaría muy agradecido, con el pueblito y el valle por donde se sube que quiero puro ir jajaja. Saludos y abrazos Nicolas nic.luck@gmail.com

Osvaldo dijo...

Hola , me encantaria repetir tu azaña. hace rato uqe viajo a puerto varas y siempre miro al puntiagudo con una gran pasio, me encantaria si acaso tiene mas info de la ruta ,un abrazo!

Anónimo dijo...

Con mi club estamos planeando una ascensión al Puntiagudo, y necesitamos reunir toda la información posible. ¿Tú podrías enviarme datos de la ruta, equipo a llevar (número de tornillos, cuerdas), eventualmente waypoints y topos, y cualquier cosa que nos pudiera ayudar?

Te dejo mi correo: jgonzalezpaulsen@gmail.com